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Granalla de acero vs. 
óxido de aluminio: 
comparativa para equipos de AC

Informe técnico

Granalla de acero vs. óxido de aluminio: comparativa para equipos de AC

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Granalla de acero vs. óxido de aluminio: comparativa para equipos de aire comprimido

En los procesos de granallado por aire comprimido —cuartos de granallado, tanques, bodegas de barcos— los equipos trabajan indistintamente con distintos tipos de abrasivos, lo que permite seleccionar el más adecuado para cada trabajo. Esta comparativa analiza el rendimiento y el costo operativo de la granalla de acero angular frente al óxido de aluminio. Nota de alcance: los equipos de turbinas centrífugas no pueden utilizar óxido de aluminio ni arena; esta comparativa aplica exclusivamente a equipos de aire comprimido.

Los dos abrasivos: características principales

Óxido de aluminio (alúmina)
El óxido de aluminio (Al₂O₃) es una sustancia cristalina sintética producida a partir de bauxita. Para el granallado abrasivo se usan dos tipos según el nivel de pureza: óxido marrón (mínimo 95 % de Al₂O₃) y óxido blanco (mínimo 99 % de Al₂O₃). Sus partículas de alta dureza y aristas vivas lo convierten en un abrasivo muy agresivo. Puede reciclarse entre 10 y 40 veces según el uso y las condiciones del proceso.

Granalla de acero angular
La granalla de acero se obtiene por fusión de acero con composición química controlada. Las partículas esféricas primarias se parten para generar la granalla angular (grit), que presenta aristas y puntas que clavan y arrastran la superficie al ser proyectadas. No contamina la superficie de trabajo. Es altamente reciclable: puede proyectarse entre 700 y 5.000 veces según el diámetro, tipo y dureza del abrasivo. No absorbe humedad —no requiere secado previo— y su granulometría uniforme produce resultados parejos.

Comportamiento en el equipo: desgaste y polvo

A igual equipo de proyección y protección del operario, el óxido de aluminio es más abrasivo que la granalla de acero, generando mayor desgaste en la línea de transporte del abrasivo, mangueras, acoples y boquilla. Produce además mayor cantidad de polvo, lo que exige sistemas de extracción y filtrado de mayor capacidad. Los colectores constituyen la parte más costosa de la instalación y el mantenimiento de los elementos filtrantes es también más elevado.

En cuanto a la gestión del abrasivo usado: la granalla de acero requiere un sistema de recuperación y limpieza para reutilizarla eficientemente; el óxido de aluminio requiere un sistema de recolección y disposición final.

Comparativa de prestaciones

La siguiente tabla compara ambos abrasivos decapando chapa de acero grado B con calidad de granallado Sa 2½, utilizando boquilla Venturi de 10 mm:

Granalla de aceroÓx. Al. marrónÓx. Al. blanco
Dimensión (mm)0,3 - 0,80,2 - 0,50,2–1,5
Densidad (g/cm³)3,51,62,0
Caudal (kg/h/boquilla)1000460570
Eficacia (m²/h/boquilla)202018
Consumo abrasivo (kg/m²)52530
Producción de polvoBajaElevadaElevada

Nota: comparación realizada decapando chapa de acero grado B, calidad Sa 2½, boquilla Venturi 10 mm.

El dato más significativo: a igual eficacia de limpieza (alrededor de 20 m²/h), la granalla consume 5 kg/m² contra 25–30 kg/m² del óxido — entre 5 y 6 veces menos abrasivo por metro cuadrado limpio.

Cuándo conviene el óxido de aluminio

El óxido es la opción correcta cuando el material no puede tolerar contaminación con partículas de acero: superficies de aluminio, acero inoxidable o ciertos recubrimientos de alta pureza donde la presencia de hierro generaría problemas de calidad o adherencia. Para esas aplicaciones, su mayor costo operativo queda justificado por el resultado.

Conclusión: qué conviene en la mayoría de las aplicaciones

Comparada con el óxido de aluminio, la granalla de acero utilizada con el equipo y las condiciones adecuadas ofrece:

• Consumo de abrasivo 5 a 6 veces menor por m² limpio.
• Menor generación de polvo → mejor visibilidad, mejores condiciones de trabajo para el operario y menor riesgo para la salud.

• Menor inversión inicial en sistemas colectores de polvo.

• Menor desgaste del equipo (toberas, mangueras, acoples) y menores costos de mantenimiento.

• Reducción de alrededor del 80 % en el costo de tratamiento de residuos.

• Reciclabilidad entre 100 y 500 veces mayor que la del óxido de aluminio.

Granalla vs óxido de aluminio en granallado │ CYM Materiales