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Granallado 
de Equipos Rodantes 
para Pintar

Informe técnico

Granallado de Equipos Rodantes para Pintar

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Granallado de equipos rodantes: preparación de superficies antes de pintar

Los equipos rodantes —agrícolas, viales, mineros, ferroviarios, camiones— trabajan en condiciones extremas, y la pintura que los protege debe resistir. Esa durabilidad depende menos del esquema de pintura que de cómo se preparó la superficie antes de aplicarlo. El granallado es el método que asegura, en una sola operación, la limpieza y el perfil de adherencia que estos equipos necesitan. A continuación se explica el problema, qué resuelve el granallado y en qué sectores se aplica.

El enemigo en los equipos rodantes: la laminilla

El acero laminado en caliente trae adherida una capa de óxido de laminación, conocida como laminilla o calamina. Es dura y está bien pegada, pero también frágil y con un coeficiente de dilatación distinto al del acero. Cualquier golpe o cambio térmico la quiebra; por esa grieta entran los agentes oxidantes y comienza un proceso de corrosión —muchas veces galvánica— que termina desprendiendo la laminilla y, con ella, la pintura. El efecto es especialmente grave en piezas sometidas a torsión y movimiento, como las de los equipos rodantes. Por eso, remover la laminilla antes de pintar no es opcional.

Qué resuelve el granallado en estos equipos

El granallado bombardea la superficie con abrasivo a alta velocidad, removiendo contaminantes y generando un perfil de rugosidad controlado. En los equipos rodantes cumple cuatro funciones básicas:

• Unidades nuevas: remueve la laminilla que traen la chapa y los perfiles laminados en caliente.
• Unidades usadas: quita pinturas viejas, masillas y herrumbre, dejando las zonas a reparar limpias y aptas para repintar.

• Homogeneiza superficies con soldaduras, rebabas y amolados.

• Deja un perfil de rugosidad parejo, adaptado al revestimiento a aplicar, para una correcta adherencia.

El grado de limpieza y la rugosidad final se rigen por normas internacionales; ese detalle se desarrolla en nuestro informe de normas de preparación de superficies.

Granallar, o granallar y fosfatizar

En la mayoría de los casos, un buen granallado es suficiente. En aplicaciones de pintura muy exigida —por ejemplo, equipos que conviven con agroquímicos— algunos fabricantes granallan y luego fosfatizan: el granallado quita la laminilla y aporta el perfil de anclaje, y el fosfatizado suma una barrera química bajo la pintura. Cuándo conviene cada camino y cuándo se combinan se trata en detalle en nuestro informe sobre granallado y fosfatizado.

Cómo elegir el sistema de granallado

La elección depende del tamaño, la forma y la cantidad de piezas, y del nivel de producción requerido. Existen dos sistemas —manual por aire comprimido y automático por turbinas— que muchas veces se combinan: la turbina realiza el grueso del trabajo y el granallado manual resuelve los retoques en zonas que la turbina no alcanza.

Manual por aire comprimido (cuarto de granallado)

Manual por aire comprimido (cuarto de granallado)

  • Ideal para piezas grandes, pesadas o de geometría compleja.
  • Llega a zonas que la turbina no alcanza (retoques y rincones).
  • Recinto estanco con extracción y filtrado; buena visibilidad.
  • Menor nivel de producción que la turbina.
  • Requiere mano de obra capacitada y protegida (presión positiva).
  • Flexible: instalación más simple y adaptable a cada taller.
Automático por turbinas centrífugas

Automático por turbinas centrífugas

  • Alta producción y bajo costo operativo por pieza.
  • Mayor uniformidad de preparación en toda la superficie.
  • No requiere mano de obra especializada.
  • Instalable en línea con el proceso de pintura.
  • Procesa desde autopartes hasta chasis de camiones o vagones.
  • Versiones batch o de pasaje continuo según la pieza.

Sectores y aplicaciones

El granallado se aplica de forma transversal en las industrias de equipos rodantes:

• Agroindustria: chasis y componentes de cosechadoras, sembradoras, pulverizadoras, tolvas cerealeras, tractores e implementos; discos de arado, partes de silos y balanzas.
• Ferroviario: trenes, vagones y locomotoras; bogies, ejes y ruedas.

• Viales y mineros: palas mecánicas, motoniveladoras, excavadoras, volcadoras, grúas e hidrogrúas, plataformas.

• Carrocerías (camiones y acoplados): chasis y carrocerías de camiones, semirremolques, camiones tanque, tolvas volcadoras y mineras.

• Astilleros: chapas y perfiles para construcción naval; equipos portátiles para mantenimiento de cascos.